Nadis: Ida, Píngala, Sushumna

¿Qué son los Nadis?

El prana, la energía vital en nuestro cuerpo, fluye a través de unos canales energéticos o conductos sutiles llamados nadis. Son como una especie de tuberias situadas en nuestro cuerpo sutil por donde viaja nuestra energía a todas las partes del cuerpo.

LiteralmenteNadi significa canal, flujo, movimiento o vibración, y proviene de la raíz sánscrita nad.

Tomando como referencia el Hatha Yoga Pradipika y el Jnana Sankalini Tantra, se dice que hay cerca de 72.000 nadis en nuestro cuerpo. Sin embargo, El Chandogya Upanishad habla de 101. El Prasna Upanishad afirma que son 727.200.000. El Shiva Samhita afirma que son 3.500.000 en total y de acuerdo con el maestro Paramahamsa Prajnanananda, los nadis son 727.210.201.

Todos estos nadis tienen su origen en el centro del ombligo. Este plexo tiene forma de huevo y está situado entre el ompligo y la 5ª vertebra lumbar.

Estemos en la tradición que estemos, podemos encontrar 10 nadis vitales. Y de estos 10 nadis, para la práctica del yoga los principales son 3:  Píngala, Ida y Shushumna.

Píngala nadi:

ngala significa rojizo. También es conocido como surya nadi, nadi solar o nadi masculino. Su simbolo es el sol.

En el Darśana Upaniṣad, un libro sobre el yoga dentro de los 108 Upaniṣad de la escuela Sama-veda, se indica que PÍngala nadi nace en el chakra muladhara a la derecha del sushumná nadi y asciende por la columna vertebral en espiral atravesando los otros cuatro centros de energía o chakras (svadhishthana, manipura, anahata, vishuddha) hasta llegar a la raíz de la fosa nasal derecha

Corresponde al sistema nervioso simpático, que libera adrenalina para estimular los músculos superficiales. Por él circula el prana, con efectos energetizantes, produce calor y limpia.

Su energía es masculina o solar, nos impulsa a la creatividad, a la determinación, nos hace más indepedientes, más racionales y más agresivos. Domina la actividad del hemisferio izquierdo del cerebro que se encarga del análisis lógico-matemático: la mente racional.

Es más predominante durante el día y promueve la vigilia y la actividad. Físicamente, Píngala nadi gobierna la digestión y la circulación. Psicológicamente, promueve la razón, la percepción, el análisis y la discriminación, funciones de la inteligencia (Buddhi).

Cuando hay un flujo excesivo a través de Píngala, se provoca hiperactividad en la mente y el cuerpo. Psicológicamente, causa ira, disposición crítica y manipulación. Físicamente provoca insomnio, mareos, fiebre y sensaciones de calor en la cabeza.

Ida nadi:

Ida significa pálido. También es conocido como chandra nadi, canal lunar o femenino. Su símbolo es la luna.

En el Darśana Upaniṣad, se indica que el canal lunar nace en el chakra muladhara y asciende en espiral hacia arriba atravesando los otros cuatro centros de energía  y plexos en la columna vertebral hasta llegar a un punto de terminación en la raíz de la fosa nasal izquierda. En otros textos se dice que tiene su origen en Muladhara, en el lado izquierdo de Sushumna.

Corresponde al sistema nervioso parasimpático y al activarse este canal envía impulsos a los órganos internos provocando un estado de relajación en los músculos exteriores. En él circula el apana, con efecto calmante, fresco, restaurador del cuerpo y la mente.

Su energía es femenina o lunar, refrescante y tranquilizadora que expande la mente y domina la actividad cerebral del hemisferio derecho. Es el responsable de la orientación en el espacio, la percepción psíquica, la intuición, la creatividad, la sensibilidad artística.

Opera más durante la noche y favorece el sueño y los sueños. Físicamente, Ida nadi sostiene los tejidos del cuerpo en los que predomina el agua. Psicológicamente, promueve la emoción, la sensación y la imaginación, las funciones de la mente externa.

El exceso de flujo a través de Ida nadi produce vulnerabilidad emocional, imaginación perturbada y dominio de las fuerzas astrales. Físicamente provoca sueño excesivo y sueños, congestión y aumento de peso inusual.

Sushumna nadi:

Literalmente, Sushumna proviene de la raíz sánscrita su, que significa “bueno” o “virtuoso” y mna, que significa “pensar”, entonces Sushumna, literalmente  significaría  pensamiento virtuoso. También se le conoce como brahma nadi (canal de Brahma), como agni nadi (canal del fuego), jnana nadi (canal del conocimiento) o moksha marga (el sendero de la liberación).

De los 72.000 nadis, Sushumna es el principal y central, que une en línea recta el chakra raíz, muladhara chakra, con el chakra sahasrara situado en la coronilla, pasando por los otros cinco chakras.

Sushumna -en el cuerpo astral- se ubica en el centro del eje cerebroespinal. Alrededor del Sushumná se desenvuelven: por la izquierda el Ida nadi o lunar, y por la derecha Pingala nadi o solar. Los nadis Ida y Pingala controlan las funciones vitales y mentales del organismo.

La función de Sushumna nadi está relacionada con nuestro desarrollo y percepción espiritual. Controla las funciones de los chakras. Expande la energía a la columna, al cerebro, al tejido nervioso y mantiene los huesos.

Cuando hay un flujo predominante de nuestro prana en el canal Sushumna, experimentamos calma, plenitud, paz, gozo interior, sabiduría, inspiración, amor universal, conexión con el universo. 

En este estado del prana nuestra mente se encuentra en sereno equilibrio y disfrutamos de las cualidades positivas de los canales Ida y Pingala.

Los nadis y el yoga

Mediante diferentes prácticas de yoga se pretende canalizar el flujo bioenergético hacia Sushumna, ya que mientras la fuerza vital oscila entre ida y pingala la consciencia permanece exteriorizada.

Dirigiendo el prana hacia Sushumna nadi, el yogui o la yoguini estimula la fuerza o energía latente llamada Kundalini para que ascienda por ese canal hasta la cima de la cabeza, llegando así a un estado de éxtasis, conocido como samadhi.

Existe una interdependencia entre la actividad de los nadis y la respiración nasal. Debido a su conexión con los conductos nasales, ida y pingala regulan toda la actividad cuerpo-mente. Los conductos nasales tienen un funcionamiento cíclico, de forma que, normalmente, predomina la respiración de uno de ellos.

La respiración va cambiando a lo largo del día de una fosa a la otra, en periodos que oscilan entre una y tres horas según factores de tiempo, ambiente, edad y constitución. Esta alternancia crea armonía en todos los sistemas.

Podemos determinar el estado físico y psicológico de una persona observando la fosa nasal en funcionamiento en un momento dado. Si prevalece la respiración del lado derecho, predomina el lado masculino, fogoso, agresivo o racional de nuestra naturaleza. Cuando prevalece la respiración del lado izquierdo, predomina el lado femenino, acuoso, receptivo y sentimental de nuestra naturaleza.

En el momento que el prana o fuerza vital se equilibra y la energía en los nadis solares y lunares se iguala, la mente es llevada a un estado pacífico de mayor conciencia.

Para ello, los yoguis perfeccionaron unas técnicas de respiración llamadas Pranayamas. (ver artículo sobre Pranayamas).

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